En un futuro no muy lejano, los vendajes inteligentes podrían facilitar el cuidado de heridas, permitiendo a los médicos monitorear el progreso de la curación de manera remota, reducir cicatrices y acelerar la recuperación mediante la aplicación de luz o electricidad.

Geoffrey Gurtner, presidente del Departamento de Cirugía de la Facultad de Medicina de la Universidad de Arizona, en Tucson, junto a otros investigadores, está desarrollando una venda inteligente, que formaría parte de la emergente industria de la tecnología vestible, beneficiada por avances en microsistemas y electrónica flexible

Los prototipos actuales de vendajes inteligentes, que ya se exhiben en conferencias médicas, incluyen pequeños dispositivos electrónicos que pueden detectar el estado de una herida y transmitir esta información de manera inalámbrica a un médico. Algunos incluso permiten que el médico administre tratamiento de forma remota. Estos vendajes son especialmente útiles para heridas graves atendidas en hospitales o heridas crónicas manejadas en casa.

Muchos de estos vendajes inteligentes están en las etapas iniciales de desarrollo. Guillermo Ameer, ingeniero biomédico y profesor en la Universidad Northwestern, destaca que hace cinco años había pocos laboratorios trabajando en sistemas inteligentes para vendajes, pero ahora hay muchos investigadores involucrados, no solo en Estados Unidos, sino también en China y Europa.

Uno de los enfoques incluye el uso de circuitos electrónicos flexibles que se integran en la venda. Estos circuitos, desarrollados por un equipo de la Universidad de Stanford, pueden extraerse y reutilizarse en nuevos vendajes cuando sea necesario. Además, investigadores de la Universidad de Pensilvania y la Universidad de Rutgers están probando un vendaje en ratones y ratas que puede detectar infecciones y administrar electroterapia para acelerar la curación.

Yuanwen Jiang y Simiao Niu, ingenieros de la Universidad de Pensilvania y Rutgers respectivamente, están desarrollando una venda que podría enviar reportes a través de una aplicación móvil y administrar antibióticos almacenados en pequeñas cápsulas o hidrogeles. Esto permitiría tratar infecciones de inmediato y reducir la formación de cicatrices.

En Northwestern, Ameer trabaja en vendajes con electrodos biodegradables que miden la humedad de la herida y administran electroterapia para promover la regeneración celular. Otro equipo en la Universidad de Southampton está desarrollando una venda que utiliza luces LED para emitir luz ultravioleta-C, esterilizando la herida mientras sana.

El potencial de estos vendajes inteligentes podría extenderse a otras aplicaciones, como el manejo de la dermatitis atópica, proporcionando datos en tiempo real sobre la efectividad del tratamiento.

Aunque la producción de vendajes inteligentes podría ser más costosa que los dispositivos tradicionales, la detección temprana y el tratamiento oportuno de infecciones podrían ahorrar costos y, lo más importante, salvar vidas. Geoffrey Gurtner destaca que pacientes con heridas crónicas podrían beneficiarse enormemente, reduciendo la necesidad de visitas constantes al hospital y los costos asociados.

En resumen, esta tecnología está en constante evolución y trae consigo la posibilidad de mejorar el manejo de heridas, haciendo que el proceso de curación sea más rápido y seguro para los pacientes.

Por: Cipactli Vargas

Fuentes:

The Wall Street Journal
Smart Bandages That Heal Wounds Faster and Talk to Your Doctor Are on the Way