En el último año, el COVID-19 ha hecho retroceder al mundo entre 10 y 15 años en términos de objetivos de enfermedades infecciosas, debido en gran parte a la saturación que sufren los hospitales y unidades de atención médica, aunado a que el equipo de protección se reutiliza, provocando contaminaciones cruzadas. También es cierto que las medidas de protección que utilizan la mayoría de las personas, ayudan a detener la propagación de otras enfermedades infecciosas, pero la colaboración de todos los sectores y el acceso a la población a dispositivos médicos y tecnología actual, permitirán enfrentar el reto en salud mundial que nos aqueja.

Hoy la tecnología juega un papel determinante para automatizar procesos y ahorrar tiempo, considerando también al factor de “error humano”. Como ya se ha visto, es importante que cuando un paciente contrae una enfermedad infecciosa, sus contactos sean notificados, no solamente en el caso de COVID-19, sino también para enfermedades como SIDA, malaria o tuberculosis. Hoy en día, algunas aplicaciones pueden rastrear grupos y prevenir brotes. La pandemia por COVID-19 ha puesto de manifiesto la necesidad e importancia de incorporar sistemas de tecnología que permita escalar, obtener datos y tener una infraestructura sólida, controlada y medida.

Además, actualmente se desarrollan pruebas de tipo POC (pruebas en el punto de atención), pero son los gobiernos quienes a través de los sistemas de salud, deben encargarse de incorporarlas, crear entornos adecuados, campañas educativas y de información para guiar a la población y que ésta, contribuya al cuidado de su salud. Se trata de una tarea en equipo donde los beneficios son para todos. El SARS-CoV-2 brindó una mirada profunda respecto al uso y la adaptación de la telemedicina dentro del gobierno, pacientes y personal de salud en hospitales públicos y privados.

Como consecuencia de la pandemia que vivimos, existe una menor disponibilidad de personal médico en los hospitales, pero las demandas por salud no relacionadas a COVID-19, continúan. Las personas salen menos, las familias han visto mermados sus ingresos y los dispositivos médicos que permitan monitorear la salud de los pacientes sin necesidad de trasladarse a grandes distancias y disminuir costos, son fundamentales. Por su parte los profesionales de la salud, también deben estar preparados para enfrentarse a realizar consultas a través de móviles y cámaras a distancia. La pandemia ha hecho necesaria la inclusión de visitas por video de telemedicina, línea de atención de enfermería, visitas telefónicas, línea de atención COVID-19, línea de ayuda emocional, monitoreo en el hogar, recogida y entrega de medicamentos y visita virtual al paciente.

Paulatinamente, tanto la población como los médicos y profesionales de la salud, han adoptado la cultura del uso de telemedicina. Los fabricantes de dispositivos médicos enfrentan un gran compromiso, en cuanto a lo que les corresponde, para abastecer de equipo necesario y efectivo para el tratamiento y diagnóstico de enfermedades que garantice la salud y calidad de vida de las personas.

Por: Dalia Solano.

Fuentes:

Omniahealth.
Building resilient healthcare system. Highlights from global health exhibition.