El reemplazo de cadera o rodilla a menudo se presenta a pacientes con artritis severa y dolor crónico que han agotado otros tratamientos menos invasivos.

Ambas cirugías implican la renovación de la superficie de la articulación y el reemplazo del cartílago y el hueso dañados con metal, plástico y/o cerámica para aliviar el dolor y hacer que la articulación vuelva a moverse sin problemas.

Si bien la cirugía de reemplazo de articulaciones no es un fenómeno nuevo, un robot puede proporcionar una precisión sin igual para complementar la experiencia quirúrgica, además, mejora la posición y la alineación de los componentes.

Un «salto tecnológico» que reduce el dolor, los días de ingreso, la rehabilitación y mejora las listas de espera, incluidos los costos del procedimiento.

Una plataforma robótica denominada MAKO Smart Robotics, basa la cirugía en una planificación tridimensional creada a partir de un TAC, lo que hace posible incrementar la precisión a la hora de operar, y que genera datos que en el mismo momento de la intervención pueden usarse para corregir cualquier desviación, añade Noriega.

Los procedimientos exitosos, han generado beneficios desde los primeros días, con un recorte respecto a la primera intervención de media hora, y un médico menos respecto al equipo de las operaciones tradicionales, lo que libera personal para otras cirugías. Los beneficios en los pacientes se ven reflejados con estancias medias en el hospital tras ser operados, con una movilidad mayor, menor dependencia y de recursos sanitarios además del impacto en la rehabilitación, ya que los rangos de movimiento son mayores.

La tecnología háptica, que incorpora vibraciones, pulsaciones y otros impulsos para el manejo del brazo robótico, permite interpretar los resultados a través del análisis inteligente de datos. Sin embargo, las unidades de salud, impulsan las terapias regenerativas para «evitar tener que llegar a las prótesis».

El número de pacientes jóvenes que se someten a una prótesis de cadera cada vez es mayor; sin embargo, a pesar de la baja tasa de complicaciones y los excelentes resultados, la valoración de un paciente joven candidato a una prótesis de cadera debe ser realizada por un cirujano experto en prótesis de cadera. De igual manera deben ser evaluados cuidadosamente los casos (también cada vez más frecuentes) de pacientes por encima de los 85 años de edad.

Los profesionales de la salud, formados con esta novedosa técnica, se perfeccionará con el tiempo y los datos obtenidos, servirán para formar a otros y también para seguir reduciendo la lista de espera en las artroplastias de cadera y rodilla, procesos quirúrgicos complejos, cada vez más frecuentes por el envejecimiento de la población y mayor esperanza de vida.

Por: Dalia Solano

Fuentes:

Chesapeake.
Robotic Joint Replacement: It’s Not Science Fiction.

RTVE.
La robótica aplicada a la cirugía de caderas y rodillas reduce el dolor, los días de ingreso y la rehabilitación.