El cáncer de próstata es la primera causa de enfermedad y muerte masculina en México, al registrar la pérdida de unas 7 mil vidas anuales, donde el 70% de los casos se detecta en etapas avanzadas.

Según datos de Mortalidad de INEGI, en 2017 las defunciones en hombres en México alcanzaron la cifra de 394,322, las principales causas fueron las enfermedades del corazón, tumores malignos y diabetes mellitus. Dentro de los tumores malignos, el de próstata fue el que más decesos ocasionó.

La biopsia es el procedimiento principal mediante el cual, se puede diagnosticar el cáncer de próstata. Una biopsia es cuando se extrae una pequeña muestra de tejido de la próstata para analizarla en un microscopio y observar si hay células cancerosas. Una escala de Gleason se determina durante el análisis de la tejido de biopsia mediante un microscopio. Si hay cáncer, la escala indica la probabilidad de diseminación del cáncer. Esta escala va del 2 al 10. El puntaje más bajo indica que hay menor probabilidad de diseminación del cáncer.

La mayoría de los hombres que reciben el diagnóstico de cáncer de próstata localizado y de riesgo alto se someten a más pruebas para ver si hay signos de metástasis. Durante muchos años, estas pruebas adicionales fueron la TC convencional (que usa un tipo de rayos X) y la gammagrafía ósea (un tipo de prueba de medicina nuclear). Esta última se hace porque el cáncer de próstata se suele diseminar a los huesos.

Pero ambas técnicas de obtención de imágenes tienen sus limitaciones. Ninguna es muy eficaz para encontrar células individuales de cáncer de próstata y a veces no se ven los tumores muy pequeños. Además, la gammagrafía ósea detecta daños o anomalías en los huesos no causados por el cáncer (por ejemplo, artritis). Es decir, da resultados positivos falsos que hay que confirmar con más pruebas innecesarias.

Por esas razones, algunos investigadores, crearon y pusieron a prueba otros radiomarcadores para detectar células de cáncer de próstata en el cuerpo.

De acuerdo a un estudio realizado en Australia, se ha observado que existe una técnica de imagen en la que el cáncer de próstata se detecta con mayor eficacia que el método habitual, cuando el cáncer se ha diseminado a otras partes del cuerpo. El estudio incluyó a hombres con diagnóstico de cáncer de próstata localizado con riesgo alto de que se diseminase fuera de la próstata. Se usó una técnica de imagen que combina la tomografía por emisión de positrones (TEP) con la tomografía computarizada (TC) del antígeno prostático específico de membrana (PSMA). Esta técnica, llamada PET-TC del PSMA, tuvo una probabilidad mucho más alta de detectar tumores metastásicos en esos hombres que el método estándar (TC con gammagrafía ósea) que se usa en muchos países.

Como el nombre lo indica, en la TEP-TC se combina la TC con la TEP, otro tipo de prueba con imágenes de medicina nuclear en la que los pacientes reciben inyecciones intravenosas de un radiomarcador que luego se observa en la imagen.

En comparación con el método estándar, también fue más probable que los médicos cambiasen el tratamiento del cáncer al usar la TEP-TC del PSMA, informó el investigador a cargo del estudio, Michael Hofman, profesor de medicina nuclear del Centro Oncológico Peter MacCallum en Melbourne, en un artículo que publicó con sus colegas el 22 de marzo en la revista The Lancet.

Las pruebas de imagen diagnóstica brindan información objetiva y generalmente medible de los padecimientos oncológicos y son útiles para la evaluación, seguimiento y tratamiento de los pacientes con cáncer. Los métodos de imagen no invasivos juegan un papel fundamental y cada vez más importante en el manejo de los pacientes oncológicos. El uso de la imagenología en el proceso para desarrollar nuevas terapias oncológicas también va en aumento.

Por su parte  la tomografía computada (TC) está establecida como la técnica de imagen dominante para la detección y seguimiento de cáncer. Los criterios para estadificación y la evaluación de la respuesta al tratamiento se basan en las dimensiones del tumor. Los equipos de TC adquieren imágenes utilizando una fuente de rayos-x y detectores digitales.

Aunque la FDA no había aprobado el uso de ningún radiofármaco, actualmente la institución ha catalogado a 177Lu-PSMA-617 como terapia innovadora de radioligando dirigida y fue designada con base a los datos positivos del estudio VISION para el tratamiento del cáncer de próstata metastásico resistente a la castración (CPRCm). Este nombramiento se otorga a los medicamentos que se están evaluando para afecciones graves donde la evidencia clínica indica el potencial de una mejora sobre la terapia disponible.

Por: Dalia Solano.

Fuentes:

Instituto Nacional del Cáncer.
Se detecta con precisión la diseminación del cáncer de próstata mediante la TEP-TC del PSMA.

Science Link.
FDA cataloga a 177Lu-PSMA-617 como terapia “innovadora” en pacientes con CPRCm.

SEGOB.
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