El fenotipado de las enfermedades autoinmunes y nuevas tecnologías en dispositivos y equipos médicos permiten el diagnóstico, pronóstico y selección de terapias para cada caso.

Los avances en la tecnología de ensayos multiplexados a nivel de genes, proteínas y células han permitido la identificación de «biomarcadores procesables»; es decir, métricas biológicas que pueden informar la práctica clínica. Dichos biomarcadores no solo brindarán información sobre el desarrollo, la remisión y la exacerbación de una enfermedad, sino que sin duda mejorarán la sensibilidad diagnóstica y la precisión de la clasificación y, en última instancia, guiarán el tratamiento.

Los biomarcadores procesables, incluyen citometría de masas, matrices de proteínas y secuenciación de alto rendimiento de inmunoglobulinas y receptores de células T. Estas tecnologías deberían formar parte de la práctica clínica futura habitual para el manejo de las enfermedades autoinmunes. El uso de herramientas analíticas para deconvolucionar los datos obtenidos revelarán una visión más completa e interconectada del sistema inmunitario y se espera que tengan un papel importante en la dirección de futuros enfoques de tratamiento para enfermedades autoinmunes.

Los biomarcadores, poseen características biológicas que pueden evaluarse objetivamente como indicadores de un estado biológico o patológico y juegan un papel determinante en muchas enfermedades. Además, tienen el potencial de transformar la comprensión básica y el manejo clínico de una amplia gama de enfermedades humanas. Por su parte el término «biomarcadores accionables» describe aquellos biomarcadores que pueden informar la práctica clínica, es decir, biomarcadores sobre los que los médicos pueden actuar.

Los biomarcadores accionables ya se utilizan en el tratamiento clínico de determinadas enfermedades, sobre todo el cáncer. En primer lugar, al lanzar una red amplia, se pueden identificar combinaciones de biomarcadores que mejoren tanto la sensibilidad como la especificidad de la detección y clasificación de enfermedades. En segundo lugar, al revelar una firma molecular de la enfermedad antes del inicio de los síntomas característicos definitivos, los biomarcadores podrían permitir un diagnóstico más temprano y, por lo tanto, una institución más temprana de intervenciones terapéuticas o incluso preventivas. Por ejemplo, los biomarcadores que pueden distinguir a las personas con artritis reumatoide (AR) en etapa temprana de los pacientes con artritis indiferenciada, o mejor aún, de las personas asintomáticas que están genéticamente predispuestas a desarrollar AR.

El campo naciente de la inmunología de sistemas, una rama de la biología de sistemas, utiliza modelos matemáticos computacionales para caracterizar el sistema inmunitario y predecir su respuesta cuando se ve afectado un componente específico.

Ahora se encuentran disponibles nuevos métodos de citometría de flujo para analizar simultáneamente la expresión de 30 o más proteínas de superficie e intracelulares en células individuales. Esta tecnología promueve la identificación y enumeración de las distintas células de sangre periférica además de revelar, por ejemplo, qué vías de señalización se activan en los diferentes tipos de células.

Las nuevas tecnologías inmunológicas proporcionan tipos novedosos de lecturas altamente multiplexadas, con el potencial de medir la activación inducida in vitro por una determinada intervención, así como los fenotipos inmunes en reposo de las células

Las nuevas tecnologías que se utilizarán en futuros análisis de fenotipado inmunológico serán: citometría de masas, matrices de péptidos y proteínas, además de la secuenciación de BCR y TCR. Estos nuevos ensayos ofrecen la promesa de nueva información para mejorar el manejo de enfermedades autoinmunes y representan la última metodología para analizar células, proteínas solubles y genes.

Por: Dalia Solano.

Fuentes:

NCBI
New tools for classification and monitoring of autoimmune diseases.