La hipertensión arterial sistémica es la enfermedad de mayor prevalencia a nivel mundial que incrementa de forma importante el riesgo cardiovascular.

Un diagnóstico temprano, junto al logro de metas, disminuye de forma importante el riesgo de complicaciones. Recientemente se han actualizado los criterios diagnósticos para la hipertensión, así como la introducción del monitoreo ambulatorio de presión arterial.

La hipertensión arterial produce deterioro de la función cardíaca, la función de los riñones y del cerebro. La severidad del daño está relacionado directamente con el comportamiento de la presión arterial durante la noche. La única forma de conocer el comportamiento de la presión arterial durante la noche es con un MAPA de presión de 24 Horas.

En la actualidad también se ha demostrado que el monitoreo ambulatorio de presión arterial es superior al método tradicional de registro de presión arterial en el consultorio, tanto para el diagnóstico como para el adecuado control y ajuste del tratamiento farmacológico. Además se han introducido nuevos conceptos de suma importancia como la hipertensión arterial nocturna aislada, la elevación matutina alterada de la presión arterial y los patrones alterados de descenso nocturno de la presión arterial; los cuales se han asociado a un incremento de riesgo cardiovascular.

El monitoreo ambulatorio de presión arterial (MAPA) es un estudio no invasivo de monitorización continua de la presión arterial durante 24 horas. Para realizar el monitoreo ambulatorio presión arterial (MAPA), el cardiólogo le coloca un brazalete en cualquiera de los brazos. Posteriormente el monitor se conecta a una computadora.  Finalmente, el cardiólogo programa la computadora del MAPA para realizar tomas de presión arterial cada 15 minutos durante la vigilia y 30 minutos durante el sueño. Durante el MAPA se realizan un promedio de entre 70 a 80 lecturas.

El tratamiento actual de la hipertensión arterial se enfoca en alcanzar metas de cifras de presión arterial con el tratamiento farmacológico. El lograr dicha meta disminuye su morbimortalidad.

En 1962 se introdujo por primera vez el monitoreo ambulatorio de presión arterial (MAPA). Desde entonces el avance tecnológico ha permitido disponer de equipos más pequeños y fiables, lo cual ha incrementado de forma importante su uso. Debido a dicho incremento cada vez son más sus recomendaciones clínicas. Todo esto ha llevado a que en el momento actual el MAPA constituya un valioso método de diagnóstico y monitorización para el adecuado control de los pacientes hipertensos.

El equipo de monitorización que ha de estar validado según los protocolos internacionales estandarizados, por lo que resulta importante adquirir aquellos equipos que cumplen con dichos estándares.

Los modelos han ido mejorando y en la actualidad son dispositivos livianos y pequeños, aunque depende de la marca y del fabricante (300 a 600 gramos). Funcionan mediante un mecanismo de inflando con una bomba de aire mecánica o alimentada por una cápsula de gas comprimido que genera poco ruido. La información es almacenada en una memoria en estado sólido que después se descarga a nuestro ordenador personal para el manejo de los datos. La capacidad de almacenamiento incluye: presión sistólica, presión diastólica, presión arterial media, presión de pulso y frecuencia cardiaca.

Los datos registrados en el monitor se vuelcan en el programa previamente instalado en el ordenador, a través de una conexión específica que se incluye en el equipo de MAPA. Una vez procesados los datos se elabora un informe, podemos presentarlos en forma de gráficos y de tablas. Estas hojas pueden imprimirse o guardarse en una base de datos con los datos del paciente.

Por: Dalia Solano.

Fuentes:

Panorama actual de medicamento.
Dispositivos para la monitorización ambulatoria de la presión arterial (MAPA).

Archivos de Cardiología de México.
Aspectos clínicos actuales del monitoreo ambulatorio de presión arterial.