Pensar en un infarto o ataque al corazón, es escalofriante, vivir con el miedo de padecer alguno o estar cerca de sufrirlo, cambia la vida de las personas. Un ataque al corazón ocurre cuando se obstruye el flujo de la sangre a través del torrente sanguíneo; la acumulación de grasa o colesterol, son factores de riesgo, además, una vez que ocurre, el músculo cardíaco sufre lesiones y se cura tras varias semanas formando tejido cicatricial.

Cuando el corazón se daña, puede debilitarse y disminuir la cantidad de sangre que bombea, aunque el órgano siga funcionando, los sobrevivientes de un infarto, deberán hacer cambios importantes en sus hábitos y estilos de vida, pues constituye la principal causa de muerte a nivel mundial, incluso por arriba del cáncer o SIDA.

Gracias a los avances tecnológicos y nanotecnología, se desarrolla un nuevo biochip que detecta ataques al corazón a través de la saliva, pues permite a los médicos observar a detalle los vasos sanguíneos y detectar inflamaciones que no son determinantes para predecir un infarto, sin embargo ahora, científicos han conseguido diseñar moléculas capaces de adherirse a las proteínas que desencadenan la inflamación.

John McDevitt, profesor de Bioquímica de la Universidad de Texas, en Austin (EEUU), es el principal autor de este proyecto. El dispositivo está hecho con hojas de acero inoxidable, la prueba es del tamaño de una tarjeta con nano-biochips que reposan sobre ella, los biomarcadores se iluminan de un color distinto con tintes fluorescentes que facilitan su lectura. El paciente coloca saliva en un tubo y luego se analiza obteniendo resultados en minutos. La prueba mide los niveles en saliva de una serie de proteínas, 4 de 32 relacionadas con un infarto.

Un diagnóstico temprano significa la diferencia entre la vida y la muerte, la importancia de que un médico pueda diagnosticar en 15 minutos si el paciente corre el riesgo de padecer un ataque al corazón es muy relevante, sin dejar de lado que puede confirmarse mediante un electrocardiograma y pruebas de sangre, que no han sido superados estadísticamente en rango de precisión del 97%, contra el 67% del biochip que pretende ser utilizado en ambulancias. Hasta ahora,  ha sido aplicado a 59 pacientes, no es reutilizable y se estima que tenga un costo en el mercado de 20 dólares, el mayor costo estaría implicado en el aparato, del tamaño de un tostador, que analiza la muestra; sin embargo, es una buena medida de referencia que evitaría perder tiempo vital para los pacientes y permitiría tomar las medidas necesarias para evitar daños al tejido muscular posteriores a un infarto.

Por: Dalia Solano

Fuentes:

Hospital Alemán.
Consejos para prevenir un infarto.

El mundo es salud.
Un biochip detecta en la saliva si el paciente está sufriendo un infarto cardiaco.

Euroresidentes.
Detección rápida de infartos.

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