El sobrepeso y la obesidad están relacionados con una larga lista de problemas de salud que incluyen enfermedades cardíacas, derrames cerebrales, diabetes y ciertos tipos de cáncer.

Diversas investigaciones muestran que los adultos con sobrepeso y obesos con presión arterial alta, colesterol alto y azúcar en la sangre alta pueden comenzar a ver beneficios al perder tan solo entre el 3% y el 5% de su peso total.

Cuando la dieta y el ejercicio no tienen suficiente efecto, un profesional de la salud puede sugerir un tratamiento para bajar de peso que puede incluir un medicamento recetado, cirugía bariátrica o un dispositivo médico.

Las autoridades sanitarias son las encargadas de regular los dispositivos médicos, incluidos los que se usan para bajar o controlar el peso.  En general, las personas pueden esperar perder más peso con un dispositivo para bajar de peso que con uno clasificado como control de peso.

Es importante tener en cuenta que todos los dispositivos médicos tienen beneficios y riesgos. Cuando se trata de perder peso y no recuperarlo, los dispositivos por sí solos no constituyen una solución total.  Los pacientes deberán controlar la dieta, hacer ejercicio y realizar otros cambios en el estilo de vida que recomiende el profesional de la salud. Los dispositivos médicos desempeñan la función de ayudar a los pacientes con obesidad o sobrepeso y están clasificados dependiendo de la necesidad que tiene la persona y de qué tanto peso se espera que baje. Además, exigen que un cambio en el estilo de vida ya que conllevan ciertos riesgos, aunque su implantación es menos invasiva que una cirugía.

Además de los balones gástricos y los Dispositivos de Sutura Endoscópica para alterar la forma del estómago,  un nuevo sistema de impulsos eléctricos se ha presentado como muestra de ensayos clínicos. El dispositivo llamado «Sistema Recargable Maestro» posee electrodos que se implantan en el abdomen y estimulan el nervio vago, el cual le informa al cerebro si el estómago está lleno o vacío.

El sistema se instala quirúrgicamente en el abdomen. El implante envía señales eléctricas a los nervios que rodean al estómago que ayudan a controlar la digestión. Esas señales bloquean los nervios, reduciendo las punzadas de hambre y haciendo que la persona se sienta satisfecha.

Durante el ensayo participaron 233 pacientes con obesidad severa y la finalidad era comprobar tanto la efectividad como la seguridad del dispositivo. Después de 1 año, el 52,2% de los pacientes a los que se implantó el dispositivo perdió por lo menos 20% de su exceso de peso, y 38,3% perdió por lo menos 25%.

Se espera que el dispositivo obtenga los permisos necesarios, pues los beneficios son mayores que los riesgos de uso. Ante la problemática mundial de sobrepeso, se requieren alternativas al alcance de la población y que disminuyan la carga médica de las unidades de salud.

Por: Dalia Solano.

Fuentes:

FDA.
Medical devices for weight loss.

Salud diario.
Dispositivos médicos para adelgazar y para controlar el peso.